La nueva normalidad, una amenaza para el Medioambiente

 La nueva normalidad, una amenaza para el Medioambiente

La Nueva normalidad, una Nueva y peligrosa amenaza para el Medio Ambiente.

El Medio Ambiente, nuestro entorno (nuestra casa al fin y al cabo), está sufriendo una nueva amenaza muy importante.

El civismo fundamental parece que se está dejando de lado, ahora a los actos incívicos como la colilla que va al alcantarillado, la bolsa de plástico olvidada en la playa o la toallita del bebé por el retrete, hay que añadir la mascarilla en medio de un descampado donde juegan los niños, o los guantes en el suelo a la salida de los supermercados…

La conciencia por cuidar del Medio Ambiente ha dejado de ser un tema importante, parece que ya solo se habla del COVID y mientras tanto seguimos destruyendo nuestro planeta, actuando como si fuera una papelera sin final.

 

Las tres R de la Ecología: REDUCIR, REUTILIZAR, RECICLAR

Antes de esta pandemia, ya se estaba consiguiendo bastante conciencia medioambiental, de cuidado de nuestro planeta con las famosas 3 (o mejor 5) erres: REDUCIR, Reparar, Recuperar, REUTILIZAR, RECICLAR, en ese orden y que se resumen en una sola: REFLEXIONAR a la hora de consumir, nuestras decisiones y actos tienen una importancia enorme en nuestro entorno.

Esto parece tristemente que ha quedado en un segundo plano, y no somos conscientes de la nueva pandemia que se nos viene encima por el aumento de residuos tan enorme que estamos generando.

Pongamos como ejemplo un objeto ya cotidiano y de uso imprescindible: la mascarilla.

 

Generamos millones de mascarillas diariamente

En un cálculo de andar por casa, somos millones de personas – solo en España unos 48 millones- utilizando mascarillas a diario, si son desechables,  dos al día siguiendo la recomendación de las 4 horas; esto dejaría un escalofriante dato de casi 100 millones de mascarillas AL DIA.

En China en Abril ya se habían exportado 2000 millones de mascarillas, y ya han pasado más de 6 meses en los que las estamos usando diariamente…

Teniendo en cuenta que nuestra atención está más enfocada en el problema de la pandemia sanitaria que en otra cosa, olvidamos la pandemia que estamos generando nosotros: millones de mascarillas acaban tiradas por el suelo, acabando en los ríos y de ahí al mar, se degradan, atrapan y matan animales, causando todo ello un problema adicional absolutamente tremendo al que ya teníamos.

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En islas remotas de Hong Kong se han encontrado millones de mascarillas y guantes, y sin ir tan lejos en MAYO, en El Diario de Cantabria se denunciaba:

El litoral cántabro amenazado por el abandono de mascarillas y guantes en sus costas”.

Se estaba consiguiendo poco a poco que las personas dejáramos de consumir plástico (pajitas, bolsas de plástico, etc.), pero ahora el lobby del plástico vive en plena fiesta con un crecimiento exponencial en su producción MUNDIAL de millones de mascarillas y objetos de un solo uso porque son más “higiénicos” y dan la imagen de ser más “fáciles de usar”, sin importar las consecuencias. En la vida diaria un poco de jabón y agua es muchísimo más eficaz que llevar guantes, por ejemplo.

Tenemos una gran responsabilidad. Nuestras decisiones a la hora de consumir y desechar nuestros residuos son importantes.

Decidir usar una mascarilla reutilizable en lugar de una desechable, o si la usamos, tirarla en el sitio adecuado, puede disminuir en millones los residuos generados, no sólo por la nuestra, sino por el ejemplo que damos, que se va extendiendo. Así se produce una reacción en cadena en la que cada vez somos más las personas concienciadas del problema de los residuos, añadiendo criterios de sostenibilidad y responsabilidad a nuestros actos.

Hay mucha más basura ahora que antes de la pandemia, y no es sólo por las mascarillas. También influyen los cambios de hábitos, como un mayor consumo de bolsas, botellas de agua, envases para entrega a domicilio compra por internet, etc.

Es urgente incluir criterios de compra responsable en nuestro día a día para ser parte de la solución y no del problema. Por ejemplo volver a comprar más local y de barrio, o si se pide online, preferir empresas que no “sobre-envasen” y/o garanticen que éstos proceden de materiales reciclados.

Concienciar y concienciarse no siempre es sencillo, sin embargo hay que tener en cuenta que la crisis que estamos viviendo no debe hacernos olvidar que Cada uno somos responsables de los residuos que generamos, apoyándonos en los Ayuntamientos y Servicios de limpieza para hacerlo correctamente; ellos ponen los medios, la responsabilidad de utilizarlos correctamente y reclamarlos si es necesario es individual.

Artículo escrito por Maria José Crespo, bióloga y presidenta de la Asociación Alyss

María Jose Crespo